
Los acusó de ser “empresarios prebendarios” y de haber actuado en connivencia con políticos corruptos para perjudicar a los argentinos.
Milei afirmó que Rocca y Madanes se beneficiaron de un sistema de protección estatal y que su relación con políticos como los Kirchner fue clave para mantener sus privilegios. También criticó a Madanes por presionar al gobierno con despidos de 900 trabajadores en Aluar si no se mantenía una medida antidumping que beneficiaba a la empresa .
El presidente defendió su política de apertura de importaciones, argumentando que busca beneficiar a los consumidores y reducir la corrupción. “Se terminó la Argentina corrupta”, declaró Milei, enfatizando que su gobierno no negociará con grupos de presión locales.
