
La Justicia ordenó el cierre de los últimos tres locales que quedaban en funcionamiento.
Los directivos, incluyendo al presidente Carlos Rosales, fueron inhabilitados para ejercer el comercio y no podrán salir del país hasta octubre de 2026.
La sindicatura designada por la Justicia se encargará de liquidar los activos de la empresa, incluyendo las marcas Garbarino y Compumundo.
Los acreedores podrán presentar sus pedidos de verificación de créditos hasta el 24 de junio de 2026.
