
Lo que hace que la historia de Punch sea tan especial es su vínculo con un peluche de orangután que se convirtió en su compañera inseparable “ Lupe” su mamá de apego.
El peluche, que los cuidadores llaman «Ora-mama», le proporcionó consuelo y seguridad en momentos de soledad y miedo.
A pesar de los desafíos, Punch logró en las últimas horas integrarse con otros monos en el zoológico y encontró de a poco un lugar en la comunidad. Su historia conmovió a millones de personas en todo el mundo y se ha convertido en un símbolo de resiliencia y esperanza.
