
Con US$1081 millones ya ingresados, el Ejecutivo avanza en la ejecución de las ventas y concesiones previstas en la Ley Bases. El objetivo es cerrar durante 2026 operaciones clave como Intercargo, AySA y distintos activos del sector energético para seguir sumando divisas.
El plan oficial busca dar impulso a los procesos de desestatización y concesión incluidos en la normativa sancionada el año pasado. La estrategia se centra en atraer inversión privada para empresas y activos que actualmente están bajo órbita estatal, con el fin de reducir el gasto público y mejorar la eficiencia en la prestación de servicios.
Entre los activos que se busca colocar el año próximo figuran:
Intercargo: la empresa de servicios aeroportuarios de rampa y pista.
AySA: la compañía de agua y saneamiento que opera en el AMBA.
Activos energéticos: se incluyen participaciones y concesiones en el área de energía, aunque el detalle de los activos no fue precisado.
Los US$1081 millones ya obtenidos corresponden a operaciones concretadas en los últimos meses en el marco de la Ley Bases, que habilita al Poder Ejecutivo a avanzar con privatizaciones, concesiones y venta de activos estatales.
Desde el Gobierno señalan que el avance en estas operaciones es clave para fortalecer las reservas y sostener el programa económico. El calendario para 2026 contempla licitaciones y procesos de venta que se irán anunciando de manera progresiva.
El tema genera debate en el Congreso y en distintos sectores sindicales y sociales, que cuestionan el alcance y las condiciones de las transferencias al sector privado.
