
Río de Janeiro está viviendo una ola de violencia debido a un megaoperativo policial contra el narcotráfico en las favelas de Alemão y Penha, controlado por la organización criminal Comando Vermelho. Al menos 64 personas murieron, incluyendo cuatro policías, y 81 fueron detenidas. Los narcos resistieron con drones artillados, barricadas y vehículos incendiados.
El gobernador Cláudio Castro calificó la situación como una «guerra» y solicitó apoyo de las Fuerzas Armadas, pero su pedido fue rechazado tres veces. La operación busca desmantelar la estructura logística y armada del Comando Vermelho, que domina gran parte del narcotráfico en la zona norte de la ciudad.
La violencia ha generado caos en la ciudad; 🌆
Se encuentran las Escuelas cerradas; 45 escuelas municipales suspendieron clases
Los Servicios de salud afectados; cinco clínicas cerradas.
El Transporte público está interrumpido; 12 líneas de colectivos modificaron su recorrido
Los Comercios continúan cerrados muchos negocios bajaron sus persianas debido a la inseguridad
La ONU expresó su preocupación por la violencia y recordó a las autoridades brasileñas sus obligaciones bajo las leyes internacionales.
