
A través de un comunicado, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, señaló que la detención del Argentino representa una violación flagrante de normas internacionales, incluyendo la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, por haber sido incomunicado y privado de asistencia consular y legal. “Estos hechos son una prueba más de la violación sistemática de los derechos humanos fundamentales por parte del régimen venezolano”.
Y exigió “que el régimen de Venezuela cumpla con los tratados y acuerdos internacionales sobre derechos humanos y relaciones internacionales; que certifique y garantice su seguridad física; que provea garantías de asistencia legal y contacto con su familia; y que libere inmediatamente a Nahuel Gallo”.
