
La demanda alega que la barcaza no intentó reducir la velocidad ni cambiar su rumbo a pesar de las advertencias de los testigos, y que no contaba con personal debidamente capacitado ni equipo de seguridad adecuado. También se acusa a la empresa de no haber tomado medidas para prevenir el accidente.
La investigación está en curso, y la Guardia Costera de los Estados Unidos realizó pruebas toxicológicas a los tripulantes de la barcaza, que resultaron negativas. La familia de Mila busca determinar la responsabilidad de la empresa y obtener justicia para su hija.