
Kiara, la única testigo del crimen, relató que los ladrones los interceptaron y, cuando Nazareno se resistió, le dispararon en la cabeza. “Me lo mataron delante de mis ojos”, expresó Kiara, quien intentó reanimar a su amigo antes de llamar a la policía.
La familia de Nazareno está devastada y pide justicia. Su madre, Edith, expresó su dolor en medios nacionales de comunicación: “Lo asesinaron para robarle una bicicleta armada, que no era de marca, y al final no se la robaron tampoco”.
La causa fue caratulada como “homicidio en ocasión de robo” y está a cargo del fiscal Fernando Semisa, de la Unidad Funcional Descentralizada N.º 4 de Esteban Echeverría.
