
La flotilla fue interceptada a unas 70 millas náuticas de la costa palestina, después de que Israel advirtiera a los activistas que se dirigían a una zona de bloqueo naval.
Las fuerzas israelíes abordaron al menos tres barcos, incluyendo el “Alma”, “Adara” y “Sirius”, y detuvieron a los activistas a bordo.
Algunos barcos lograron evitar la interceptación y se dirigieron hacia las costas de Chipre.
Las Reacciones Internacionales;
El canciller francés, Jean-Noël Barrot, pidió que Israel garantice la seguridad de los participantes.
El gobierno español sugirió a la flotilla no acercarse a las aguas designadas por Israel como zona de exclusión.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, consideró que la iniciativa de la flotilla era “irresponsable” y no parecía tener como prioridad el sufrimiento de los palestinos.
Sudáfrica pidió la protección de la flotilla, considerando que la seguridad y la integridad física de los participantes desarmados es de suma importancia.
La intercepción de la flotilla ha generado protestas y manifestaciones en varias ciudades europeas, incluyendo Roma, Berlín y Madrid.
En Italia, el sindicato más grande del país convocó una huelga general para el viernes en protesta por el trato recibido por los activistas.
La flotilla ha demostrado ser un símbolo visible de la oposición al bloqueo israelí de Gaza, y su intercepción ha generado un amplio rechazo internacional.
