
Ayer domingo por la tarde, se llevó a cabo un operativo conjunto entre el Ente de Fiscalización y Control y la Policía de Córdoba, en un domicilio ubicado en Belgrano 1483, de barrio Güemes de la ciudad de Córdoba, donde se desarrollaba una fiesta electrónica clandestina sin habilitación correspondiente.
Durante el procedimiento estuvieron presentes el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, el subdirector general de Unidades Especiales, Carlos Hernández, y titular del Ente de Fiscalización y Control, Ezequiel Hormaeche.
El evento, convocado a través de redes sociales, contaba con la presencia de aproximadamente 200 personas, incluyendo menores de edad, participando de un evento con música y consumo de bebidas alcohólicas. Además, se constató la venta de entradas para el ingreso al lugar.
Durante la inspección, se detectaron graves faltas a las medidas de seguridad, tales como:
• Asistentes consumiendo bebidas alcohólicas al borde de una pileta sin perímetro de seguridad.
• Falta de equipos matafuegos.
• Salidas de emergencia obstruidas.
• Presencia de materiales inflamables, como madera y alfombras, próximas a columnas del público.
• Cableado eléctrico totalmente expuesto e inseguro.
Además, se constató la presencia de sustancias psicotrópicas en el lugar, por lo que se dio intervención a la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA).
Cabe destacar que en ocasiones anteriores, este domicilio ya había sido intervenido por funcionar como un hotel sin habilitación, lo que evidencia una reincidencia en la realización de actividades clandestinas.
Durante el operativo, se procedió a la clausura preventiva del establecimiento y al secuestro de equipos y alcohol valuados en aproximadamente 120 millones de pesos. Asimismo, se brindó asistencia y resguardo a los menores de edad presentes y a personas que presentaban signos de intoxicación, quienes fueron atendidas por los servicios de emergencia.
Este operativo, al igual que el realizado el sábado por la noche en Simón Laplace 5169 – Barrio Villa Belgrano, donde se desactivó una fiesta con más de 800 menores de edad, fue posible gracias al compromiso de los vecinos que, al denunciar estos hechos a través de la línea 103, permitieron a las autoridades actuar de manera oportuna para resguardar la seguridad y el bienestar de la comunidad.
